Y hasta acá llegue por 2016. De nuevo traslado por trabajo, así que a detener la restauración del Impala. Posteriormente volveria a Mendoza en 2018.
Todavía falta alfombrar el auto, poner los paneles de las puertas, cambiar el radiador y arreglar el medidor del tanque del combustible. A esto se le suman restauraciones menores, pero ya esta casi listo.








